
El histórico frigorífico pampeano que dio origen a la hamburguesa Paty atraviesa una de las peores crisis de su historia y suspendió a sus 450 trabajadores, en medio de una fuerte caída del consumo interno, desplome de exportaciones y una deuda millonaria.
La planta, ubicada en General Pico, pasó de faenar unas 600 cabezas de ganado por día a apenas 50, una postal del derrumbe que golpea al sector cárnico. La empresa acumula pasivos superiores a los 30 mil millones de pesos y enfrenta serios problemas de liquidez, con más de mil cheques rechazados, según datos oficiales.
La retracción de las exportaciones de carne durante 2025, especialmente hacia China —principal destino del producto argentino—, afectó de lleno al frigorífico, que dependía en gran medida del comercio exterior para sostener su estructura operativa.
La paralización de la planta genera alarma en Trenel, localidad donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos. Comerciantes, transportistas y productores de la región advierten un efecto dominó que amenaza a toda la cadena productiva.
El conflicto se suma a otros focos críticos del sector, como los frigoríficos Euro y Bernasconi, y a la avícola Granja Tres Arroyos, donde también se registran suspensiones y reclamos por salarios impagos.
Desde la empresa informaron que, mientras dure la suspensión, abonarán a los trabajadores una suma de $500.000 y entregarán carne semanal, como medida paliativa frente a la delicada situación.
Los gremios alertan que la crisis ya no es un caso aislado y que buena parte de la industria frigorífica nacional enfrenta un escenario similar, marcado por costos crecientes, menor demanda y dificultades financieras.
















