El dueño de Sur Finanzas, imputado por presunta asociación ilícita y lavado de dinero, aseguró que es inocente y afirmó que su empresa fue utilizada como “chivo expiatorio” en las investigaciones vinculadas a la AFA.

Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas, defendió públicamente al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, aunque aclaró que no está dispuesto a responder por su situación judicial.
“Para mí, Tapia es el mejor presidente de la historia del fútbol argentino”, sostuvo el empresario, quien destacó la gestión del dirigente y su perfil federal. Sin embargo, marcó distancia frente a las causas que lo involucran: “No pongo las manos en el fuego ni por Tapia ni por nadie”.
Vallejo, imputado en una investigación por presunta asociación ilícita y lavado de dinero, aseguró que es inocente y negó que su relación con Tapia le haya permitido obtener beneficios indebidos. Explicó que el vínculo comenzó a partir del patrocinio de Sur Finanzas a distintos espacios del fútbol argentino.
Según relató, la empresa primero auspició a Barracas Central y luego extendió su presencia comercial a la Liga Profesional. También negó que Tapia le haya facilitado contactos o negocios.
El financista calificó a Sur Finanzas como un “chivo expiatorio” y cuestionó el tratamiento mediático de la causa. Además, rechazó las acusaciones de lavado de dinero y sostuvo que sus operaciones y patrimonio pueden ser justificados.
Consultado por sus bienes de lujo, afirmó que llegó a percibir ingresos mensuales de entre 40.000 y 50.000 dólares y explicó que esa situación le permitió adquirir relojes de alta gama y una Ferrari, que posteriormente vendió.
Sobre su situación actual, Vallejo aseguró que dejó atrás parte de su actividad empresarial y volvió a realizar operaciones financieras informales, con una irónica referencia a la actividad de los llamados “arbolitos” en el microcentro porteño.
















