La causa por el asesinato de Matías Álvarez suma nuevas dudas por contradicciones en los testimonios y la desaparición del celular y dinero de la víctima.

La investigación por el crimen de Matías Julián Álvarez Guardia, ocurrido en Resistencia, Chaco, dio un giro en las últimas horas luego de que surgieran contradicciones en las primeras declaraciones y se detectara la desaparición de elementos considerados clave para esclarecer el hecho.
Mientras Victoria Luz Cantero continúa detenida como principal sospechosa, la familia de la víctima reclamó que la Justicia profundice la investigación y no descarte ninguna hipótesis.
Uno de los puntos que concentra la atención de los investigadores es quién realizó el llamado de auxilio tras el ataque. Un testigo cercano modificó su versión de los hechos: primero aseguró que fue el propio Matías quien pidió ayuda por teléfono y luego afirmó que la comunicación fue realizada por la mujer imputada.
A estas inconsistencias se suma otro dato relevante: la habitación donde ocurrió el crimen presentaba signos de haber sido revuelta y, según denunciaron los familiares, desaparecieron el teléfono celular de la víctima y una suma de dinero que mantenía guardada en el lugar.
El entorno de Álvarez también aseguró que existían antecedentes de conflictos en la pareja y reveló que la víctima había presentado denuncias por violencia contra su pareja en años anteriores. En ese contexto, cuestionaron que esos antecedentes no hayan sido investigados con mayor profundidad.
La familia insistió en que el caso debe esclarecerse por completo y reclamó una investigación integral que permita determinar las circunstancias del homicidio y el destino de los elementos desaparecidos.
















