Una nueva guía británica sostiene que la legislación argentina no puede aplicarse sobre las islas y anticipa apoyo diplomático ante eventuales sanciones.

El Gobierno británico difundió una guía destinada a empresas y particulares que desarrollan actividades comerciales vinculadas con las Islas Malvinas, en medio de las medidas impulsadas por Argentina contra compañías relacionadas con la explotación de recursos en el archipiélago.
El documento, denominado Doing business with the Falkland Islands, sostiene que las actividades económicas y de explotación de hidrocarburos están reguladas por las autoridades de las islas y respalda el desarrollo de esos recursos.
Londres también rechaza la aplicación de la legislación argentina sobre el archipiélago y afirma que las compañías vinculadas con las Malvinas no deberían verse afectadas por las medidas adoptadas por Buenos Aires.
La guía contempla además posibles acciones legales o sanciones contra empresas. En esos casos, recomienda buscar asesoramiento jurídico independiente y señala que el Gobierno británico podría expresar su posición ante autoridades argentinas, organismos internacionales y compañías involucradas.
El documento fue difundido mientras Argentina avanza con nuevas medidas contra empresas relacionadas con actividades económicas en las Malvinas, profundizando el contrapunto entre ambos gobiernos sobre la soberanía y la explotación de recursos naturales.
















