
El presidente Donald Trump apostó a un acuerdo pragmático: desplazar a Maduro, asegurar intereses estratégicos —especialmente energéticos— y sostener un gobierno con el que pudiera negociar. Según detalló The New York Times este domingo, Maduro rechazó a fines de diciembre un ultimátum del presidente de Estados Unidos para abandonar el poder y aceptar un exilio en Turquía. Ese gesto terminó de convencer a la Casa Blanca de avanzar con la opción militar, pero el reemplazo ya estaba definido: Rodríguez aparecía como una dirigente “más profesional”, capaz de garantizar estabilidad económica y resguardar futuras inversiones estadounidenses en el sector petrolero./ ÄMBITO FINANCIERO

















