
La Confederación General del Trabajo confirmó un nuevo paro general de 24 horas en rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Será la cuarta huelga de la central obrera durante la actual gestión y no incluirá una movilización centralizada, aunque algunos gremios podrían marchar por cuenta propia.
La fecha del paro estará atada al tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados. Si el oficialismo logra emitir dictamen en comisiones, la sesión —y la huelga— se realizarían el jueves 19 de febrero. En caso contrario, se trasladarían a la semana siguiente, con el miércoles 25 como alternativa.
El motivo de la medida es el rechazo a la denominada Ley de Modernización Laboral, que ya cuenta con media sanción del Senado. Desde la CGT sostienen que la iniciativa precariza condiciones de trabajo, modifica el esquema de indemnizaciones mediante un fondo de asistencia laboral, habilita el banco de horas y limita el derecho a huelga en actividades esenciales, entre otros puntos cuestionados.
La central brindará este miércoles a las 11 una conferencia de prensa en su histórica sede de Azopardo para detallar el alcance de la medida. El vocero Jorge Sola encabezará el encuentro, tras las críticas internas por la decisión de no convocar a una movilización masiva.
En cuanto al impacto, se prevé una fuerte afectación en el transporte público —colectivos, trenes y subtes—, así como en vuelos, bancos, administración pública, educación y distintos sectores industriales y comerciales. La adhesión de gremios clave anticipa una jornada con alto nivel de acatamiento y posible paralización de actividades en todo el país.

















