
El virus Nipah, detectado recientemente en un estado del este de India, es un patógeno zoonótico que puede transmitirse de animales a humanos y entre personas mediante contacto cercano. Se propaga principalmente a través de murciélagos frugívoros y cerdos infectados, o por el consumo de frutas y jugos contaminados con saliva u orina de estos animales.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y vómitos, aunque también puede causar complicaciones respiratorias y neurológicas graves. El período de incubación va de cuatro a catorce días y los casos asintomáticos son poco frecuentes.
Según la Organización Mundial de la Salud, el Nipah representa una amenaza significativa debido a su alta tasa de mortalidad y la falta de vacunas o tratamientos específicos. Los brotes se registran principalmente en Bangladesh, India, Malasia y Filipinas, y suelen intensificarse entre diciembre y mayo.
Las autoridades sanitarias recomiendan extremar las medidas de prevención para evitar el contacto con animales infectados y reforzar los controles en personas expuestas.
















