
El conflicto en Medio Oriente sigue impactando en los precios del combustible a nivel global, con fuertes aumentos en países como Estados Unidos, Israel e Italia.
El encarecimiento del petróleo elevó los costos en estaciones de servicio y también en sectores productivos, especialmente en Europa, donde empresas advierten subas significativas en energía y gas.
En Estados Unidos, la gasolina superó los 4 dólares por galón, mientras que en Israel los precios registraron incrementos cercanos al 15%. En paralelo, Italia enfrenta alzas en tarifas eléctricas y costos empresariales.
El impacto también se siente en Argentina, donde la suba internacional del crudo presiona sobre la inflación y el precio de los combustibles, en un contexto de alta volatilidad energética.
















