
La decisión fue tomada por la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario, que ordenó detener de forma inmediata cualquier intervención que implique la destrucción del edificio, al considerar que podría provocar un daño irreversible sobre el patrimonio cultural.
El fallo surge a partir de presentaciones judiciales impulsadas por especialistas y organizaciones civiles, que cuestionan el proyecto de remodelación previsto para el lugar. La iniciativa contempla una intervención de gran escala, con la demolición de una parte importante de la estructura actual para dar paso a un nuevo estadio de mayor capacidad.
Los magistrados destacaron que el Luna Park cuenta con protección como Monumento Histórico Nacional, lo que impone límites estrictos a las modificaciones estructurales. En ese sentido, remarcaron que cualquier daño sobre el edificio no podría revertirse si posteriormente se resolviera en contra del proyecto.
El conflicto judicial lleva varios meses y ha tenido fallos contradictorios, con avances y retrocesos en las autorizaciones. Por ahora, la obra queda nuevamente paralizada a la espera de una definición de fondo.
Mientras tanto, el debate sigue abierto entre quienes impulsan su modernización y quienes defienden la preservación de un símbolo clave de la historia cultural argentina.
La Justicia volvió a suspender la demolición del estadio Luna Park y reavivó la disputa por el futuro de uno de los espacios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.
La decisión fue tomada por la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario, que ordenó detener de forma inmediata cualquier intervención que implique la destrucción del edificio, al considerar que podría provocar un daño irreversible sobre el patrimonio cultural.
El fallo surge a partir de presentaciones judiciales impulsadas por especialistas y organizaciones civiles, que cuestionan el proyecto de remodelación previsto para el lugar. La iniciativa contempla una intervención de gran escala, con la demolición de una parte importante de la estructura actual para dar paso a un nuevo estadio de mayor capacidad.
Los magistrados destacaron que el Luna Park cuenta con protección como Monumento Histórico Nacional, lo que impone límites estrictos a las modificaciones estructurales. En ese sentido, remarcaron que cualquier daño sobre el edificio no podría revertirse si posteriormente se resolviera en contra del proyecto.
El conflicto judicial lleva varios meses y ha tenido fallos contradictorios, con avances y retrocesos en las autorizaciones. Por ahora, la obra queda nuevamente paralizada a la espera de una definición de fondo.
Mientras tanto, el debate sigue abierto entre quienes impulsan su modernización y quienes defienden la preservación de un símbolo clave de la historia cultural argentina.
















