
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano por un período de tres semanas, en un intento por sostener la frágil estabilidad en la región.
El anuncio fue realizado tras una reunión en la Casa Blanca, donde participaron altos funcionarios estadounidenses y representantes diplomáticos de ambos países. Trump expresó su intención de avanzar hacia un acuerdo más amplio y confirmó que espera recibir próximamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun.
El cese del fuego inicial, vigente desde el 16 de abril, había sido pactado por diez días, pero las tensiones persisten. En las últimas horas, el grupo Hezbolá aseguró haber lanzado cohetes contra el norte israelí en respuesta a supuestas violaciones del acuerdo por parte de Israel.
Desde el lado israelí, las Fuerzas de Defensa confirmaron la interceptación de misiles provenientes del territorio libanés, mientras continúan denunciando ataques en la frontera.
En paralelo, autoridades libanesas informaron que bombardeos en el sur del país dejaron al menos tres muertos y dos heridos, entre ellos un menor, lo que evidencia la fragilidad del entendimiento alcanzado.
A pesar de la extensión de la tregua, el escenario sigue siendo inestable y con episodios de violencia que ponen en duda la posibilidad de una paz duradera en una región marcada por décadas de conflicto.
















