El mandatario advirtió que incluso los líderes iraníes podrían ser objetivos militares.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar la tensión con Irán al advertir sobre la posibilidad de nuevos ataques, incluyendo a los principales líderes del país asiático como potenciales objetivos.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario sostuvo que cualquier intento de reabrir el estrecho de Ormuz complicaría un eventual acuerdo y lanzó una dura advertencia: aseguró que una negociación sería inviable sin una acción militar de gran escala.
Además, Trump afirmó que Irán busca reabrir el paso marítimo por intereses económicos, al señalar que podría generar ingresos millonarios diarios, aunque —según dijo— actualmente permanece bloqueado por decisión estadounidense.
Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que el propio presidente anunciara la extensión del alto el fuego vigente, lo que refleja un escenario de alta incertidumbre y contradicciones en la estrategia de Washington.
El conflicto en la región sigue en un punto crítico, con amenazas cruzadas y negociaciones aún sin avances concretos.















