
Uruguay dio un paso histórico al poner en vigencia la ley de eutanasia, tras la firma del decreto reglamentario por parte del presidente Yamandú Orsi.
Con esta medida, el país se convierte en uno de los pocos en el mundo en legalizar la muerte médicamente asistida, permitiendo que pacientes en situaciones extremas puedan acceder a este procedimiento bajo estrictas condiciones.
El mandatario destacó que la decisión fue el resultado de un largo proceso de debate y reflexión, en el que la dignidad humana ocupó un lugar central.
La normativa establece que solo podrán solicitar la eutanasia personas mayores de edad, con enfermedades incurables, en estado terminal o con sufrimientos considerados insoportables, siempre con evaluación médica y acompañamiento profesional.
Además, cada caso será analizado por equipos interdisciplinarios y el paciente podrá revocar su decisión en cualquier momento.
La medida marca un hito en la región y reabre el debate sobre los límites éticos, médicos y legales en torno al derecho a una muerte digna.















