
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que estaría “encantado” de intervenir en Cuba y afirmó que podría ser quien concrete una acción que anteriores mandatarios estadounidenses analizaron durante décadas.
Las declaraciones fueron realizadas en la Casa Blanca y se producen en medio de una creciente tensión diplomática entre ambos países. Trump sostuvo además que los cubanoestadounidenses “pueden regresar y ayudar”.
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio consideró poco probable alcanzar un acuerdo negociado con el gobierno cubano en el corto plazo.
En paralelo, Washington acusó formalmente al líder revolucionario Raúl Castro por el derribo de dos avionetas ocurrido hace tres décadas y desplegó al portaaviones Nimitz en el Caribe como parte de una estrategia de presión sobre la isla.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las acusaciones y advirtió que cualquier acción militar de Estados Unidos provocaría “consecuencias incalculables” para la región.















