
La desigualdad en la distribución de los ingresos registró una leve baja durante el segundo trimestre de 2026, aunque la diferencia entre los sectores de mayores y menores recursos continúa siendo amplia.
El dato surge del informe de Evolución de la distribución del ingreso elaborado por el INDEC, a partir de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en los 31 aglomerados urbanos relevados.
El coeficiente de Gini se ubicó en 0,428 durante el segundo trimestre. Este indicador varía entre 0 y 1: cuanto más cercano a cero, más equitativa es la distribución de los ingresos.
El 10% de la población con menores ingresos concentró el 1,8% del total y registró un ingreso medio de $124.142 por persona. En el extremo opuesto, el 10% con mayores ingresos concentró el 32,3%, con un promedio de $2.221.170 por integrante.
La diferencia también se reflejó en los ingresos medianos: el último decil alcanzó los $1.800.000, mientras que el primero llegó a $134.000. De esta manera, la brecha entre ambos extremos fue de 13 veces.
El ingreso per cápita familiar promedio alcanzó los $688.496 durante el período analizado, mientras que la mediana se ubicó en $500.000.
Si bien el indicador mostró una reducción respecto del primer trimestre de 2026, la desigualdad permaneció por encima del nivel registrado durante el mismo período del año anterior.

















