
Nicolás Maduro afrontará el proceso judicial en Estados Unidos con un defensor público designado por el tribunal federal de Nueva York. Se trata de David Wikstrom, un abogado penalista con antecedentes en causas de alto perfil, entre ellas la defensa del hermano del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico.
La designación del letrado responde a las sanciones económicas que pesan sobre el mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, que impiden contratar abogados privados sin una autorización especial del Departamento del Tesoro. De este modo, el tribunal garantizó su representación legal a través del sistema federal de defensores públicos.
La estrategia de la defensa apuntará a cuestionar la jurisdicción estadounidense y a invocar la inmunidad soberana de Maduro como jefe de Estado, un argumento que ya fue utilizado sin éxito en otros precedentes históricos.
El traslado del acusado desde la cárcel de Brooklyn hasta el tribunal de Manhattan se realizó bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó una caravana terrestre y un traslado en helicóptero sobre el puerto de Nueva York. Testigos señalaron que Maduro presentaba dificultades para caminar al momento de ingresar al edificio judicial.
Wikstrom, especialista en derecho penal federal y extradiciones, asume la defensa en un contexto político y judicial de alto impacto, mientras Maduro enfrenta cargos por narcoterrorismo que podrían derivar en una de las causas más resonantes de los últimos años en la justicia estadounidense.

















