
Irán confirmó un ataque coordinado contra instalaciones clave de aluminio en Medio Oriente vinculadas a la industria militar estadounidense, en una nueva escalada del conflicto regional.
Según informó la Guardia Revolucionaria, la ofensiva combinó acciones aéreas y navales contra dos plantas estratégicas: EMAL, en Emiratos Árabes Unidos, y ALBA, en Bahréin, consideradas relevantes para el abastecimiento industrial.
Desde Teherán señalaron que los objetivos forman parte de la cadena de suministro asociada a sectores militares y aeroespaciales, y justificaron el ataque como respuesta directa a los recientes bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel.
La operación se da en un contexto de creciente tensión en la región, con ataques cruzados que elevan el riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente.
















