
La Justicia puso bajo la lupa una serie de transferencias realizadas por la AFA por más de $415 millones a una empresa vinculada a una propiedad en Pilar, en el marco de una causa por presuntas irregularidades.
Los fondos habrían sido destinados a servicios de logística y traslados, aunque los investigadores analizan si existió un circuito de pagos indebidos. Parte de las operaciones habrían sido autorizadas por el tesorero Pablo Toviggino.
La firma beneficiada figura además como titular de una lujosa mansión, cuyo origen de financiamiento también es investigado.
El expediente incluye allanamientos y forma parte de una pesquisa más amplia sobre el manejo de recursos en el fútbol argentino.
















