
El gobierno de Irán confirmó el alto el fuego con Estados Unidos por un período de dos semanas y anunció la reapertura del estrecho de Ormuz, en el marco de un acuerdo provisorio que busca descomprimir la tensión en Medio Oriente.
Desde Teherán calificaron el entendimiento como “una victoria”, al sostener que Washington aceptó un plan de diez puntos impulsado por el país asiático, que incluye demandas clave como el levantamiento de sanciones y el reconocimiento de su programa nuclear.
El acuerdo, avalado por el líder iraní Mojtaba Khamenei, contempla además el inicio de negociaciones diplomáticas con Estados Unidos, que se desarrollarán en Islamabad con el objetivo de alcanzar un pacto más amplio.
No obstante, las autoridades iraníes aclararon que la tregua no implica el fin del conflicto, ya que el cese definitivo de las hostilidades dependerá del resultado de las conversaciones.
En ese contexto, el gobierno aseguró que permitirá la circulación segura por el estrecho de Ormuz durante este período, siempre bajo coordinación con sus fuerzas armadas.
La medida representa un alivio momentáneo en una región marcada por la escalada bélica, mientras la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de las negociaciones.
















