
El Gobierno de Estados Unidos instó a sus ciudadanos a abandonar de inmediato Irán ante la intensificación de las protestas y el riesgo de que la situación derive en hechos de violencia, arrestos y víctimas, según una advertencia actualizada por el Departamento de Estado.
De acuerdo con el comunicado oficial, las manifestaciones se agravaron en las últimas semanas en medio de un fuerte deterioro de la situación económica, marcado por la alta inflación y la devaluación del rial. Las protestas, que comenzaron a fines de diciembre en Teherán, se extendieron a más de un centenar de ciudades y provincias del país.
Organizaciones de derechos humanos denunciaron un elevado número de víctimas fatales, con cifras que oscilan entre más de 540 y cerca de 650 muertos, incluidos menores de edad, mientras persisten las restricciones a internet y a las comunicaciones.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump anunció nuevas medidas de presión contra Teherán, al imponer un arancel del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán. El mandatario advirtió que la disposición es de aplicación inmediata y busca forzar al régimen iraní a detener la represión de las protestas.
La advertencia se conoció luego de contactos diplomáticos indirectos entre funcionarios iraníes y enviados de Washington, en un contexto de creciente tensión bilateral y amenazas de una posible intervención militar por parte de Estados Unidos.














