Abusos, drogas y violencia el menú cotidiano del trabajo que llevan acabo las escuelas «sin máscaras».
Aunque todo tiene que estar bien, «nada está bien» y es parte de los tiempos que afronta el trabajo de la docencia en las aulas, un gran desafío sin contar el paradigma de las grandes ausencias de una vida llena de conexiones de internet. Ana Escuela, vicedirectora de la secundaria Jorge Washington subrayó la otra realidad, lejana a manteles de broderie, elegantes floreros, cuentos fantásticos y papeles de colores.
Es que la realidad áulica es la misma que la»calle»; en la escuela se manifiestan los logros, dilemas, debates, ruidos y problemáticas sociales. Un hecho que involucra «una arma, en la mochila donde tendría que estar el desayuno y la cartuchera termina siendo el detonante de un colorido escenario de realidades oscuras. «El arma en la escuela nos interpela a todos y no hay alfombra alguna donde pueda ocultarse.
En breve Ana Escuela cuenta lo sucedido. MIRÁ
















