
México vivió este domingo una de las jornadas más tensas de los últimos años luego de que el Ejército abatiera a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, máximo jefe del Cartel Jalisco Nueva Generacion (CJNG) y uno de los narcotraficantes más buscados a nivel internacional.
El operativo militar, considerado uno de los golpes más contundentes contra el crimen organizado en la región, fue confirmado por medios mexicanos de referencia como El Universal, Reforma y Televisa, mientras se aguardaba la ratificación oficial del Gobierno federal.
La muerte del capo, por quien el Departamento de Justicia de Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares, desató una inmediata y violenta reacción del CJNG. Células armadas bloquearon rutas estratégicas en Jalisco y Michoacán con vehículos incendiados, atacaron a fuerzas de seguridad y sembraron el caos en distintos puntos del oeste mexicano.
En el estado de Jalisco, el gobernador Pablo Lemus declaró el “Código Rojo” ante la magnitud de los enfrentamientos. Se registraron tiroteos, explosiones, incendios de transporte público y emboscadas contra efectivos de la Guardia Nacional y policías locales. También hubo reportes de toma de arterias clave, bloqueos en accesos urbanos y evacuaciones preventivas, como en el Hospital Civil de Guadalajara.
La violencia no se limitó a una sola ciudad. Según reportes, los ataques se extendieron al menos a cinco estados, mientras en redes sociales circulaban videos que mostraban escenas de guerra urbana, con comandos armados utilizando vehículos robados como barricadas incendiarias.
En paralelo, en la Ciudad de México se desplegó un operativo de seguridad sin precedentes en torno a la Fiscalia Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), donde habría sido trasladado el cuerpo de Oseguera Cervantes para las pericias correspondientes. Fuerzas de élite del Ejército y la Guardia Nacional custodiaron el edificio ante el riesgo de represalias o intentos de irrupción.
La caída de “El Mencho”, quien se había convertido en el principal objetivo tras la detención de históricos capos como Joaquin Guzman e Ismael Zambada Garcia, abre ahora un escenario incierto. Analistas advierten sobre una posible fragmentación del CJNG y una nueva disputa interna por el control del cártel, en un contexto de extrema tensión y con amplias zonas del país bajo fuerte presencia militar.
















