
Dejó su cargo el titular de la OSFA en medio de deudas y fuerte crisis en la cobertura de salud.
El Gobierno de Javier Milei sumó una nueva baja tras la renuncia de Sergio Maldonado, quien se desempeñaba como presidente de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).
La salida se da en un contexto complejo, marcado por reclamos, dificultades financieras y tensión interna en el sistema de salud destinado a militares, retirados y sus familias.
Fuentes cercanas indicaron que la decisión también estuvo influida por el impacto institucional generado tras el suicidio de un suboficial retirado, en medio de una situación que evidencia el deterioro sostenido del sistema.
Desde el oficialismo evitan por ahora una lectura política de la renuncia, aunque reconocen que la crisis de la obra social continúa sin resolverse. El organismo arrastra meses de reestructuraciones y cambios de conducción, en una transición aún incompleta tras la disolución del IOSFA y la creación de nuevos esquemas de cobertura.
Datos oficiales reflejan la magnitud del problema: la deuda acumulada asciende a más de $248.600 millones, incluyendo gastos prestacionales, reintegros y préstamos, lo que mantiene en alerta tanto a afiliados como a prestadores del sistema.
Mientras tanto, desde el Ministerio de Defensa admiten que el proceso de reorganización sigue atravesado por urgencias económicas y una creciente presión operativa.
















