
Las consultoras relevadas por el Banco Central estiman que el índice de precios habría registrado una suba del 2,3%, en línea con los niveles observados durante abril.
Las proyecciones de analistas privados anticipan que la inflación de mayo se habría ubicado en el 2,3%, manteniendo el mismo ritmo estimado para abril. Así surge del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central con la participación de consultoras, centros de investigación y entidades financieras.
El informe muestra que tanto el conjunto de especialistas como el grupo de consultoras con mejor desempeño predictivo coincidieron en esa estimación para el quinto mes del año. Además, las previsiones para la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, se ubicaron en torno al 2,2% y 2,3%.
En cuanto a la actividad económica, los participantes del relevamiento proyectan una mejora gradual durante 2026. Las estimaciones indican que el Producto Interno Bruto crecería un 2,9% respecto al año anterior, impulsado por una recuperación sostenida en los próximos trimestres.
Las previsiones también reflejan estabilidad en el mercado laboral. Los analistas esperan que la tasa de desempleo se mantenga cerca del 7,7% durante la primera parte del año y cierre 2026 alrededor del 7,4%.
Respecto al tipo de cambio, el consenso de los especialistas ubica el dólar promedio de junio en torno a los $1.422, mientras que para diciembre proyectan una cotización cercana a los $1.658. Esto implicaría una variación anual moderada en comparación con períodos anteriores.
Por otro lado, las expectativas para el comercio exterior continúan siendo favorables. Las exportaciones alcanzarían niveles récord durante 2026, mientras que las importaciones crecerían a un ritmo menor, permitiendo sostener un importante superávit comercial.
En el plano fiscal, los analistas prevén que el Gobierno mantendrá un resultado primario positivo durante este año, con un superávit estimado superior a los $16 billones, consolidando la tendencia de equilibrio en las cuentas públicas.
















