Cada 12 de julio se recuerda el nacimiento de René Favaloro y se destaca la importancia de una salud basada en la prevención, la equidad y el acceso para toda la población.

Este 12 de julio se conmemora el Día Nacional de la Medicina Social en homenaje al nacimiento del reconocido cirujano René Favaloro, una fecha que pone en valor el concepto de que la salud es un derecho fundamental y que su cuidado depende tanto de la atención médica como de las condiciones sociales, económicas y ambientales.
La efeméride busca destacar el rol de la medicina social como una herramienta para reducir desigualdades, promoviendo la prevención, el acceso oportuno a los controles de salud y el fortalecimiento de la atención primaria como eje del sistema sanitario.
Especialistas remarcaron que gran parte de las enfermedades pueden prevenirse mediante hábitos saludables, campañas de vacunación, controles periódicos y acciones de promoción de la salud. En ese sentido, señalaron que intervenir antes de que aparezca la enfermedad contribuye a mejorar la calidad de vida y garantiza una mayor equidad en el acceso a la atención.
La directora médica de Ospedyc, Valeria El Haj, advirtió que las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las afecciones respiratorias crónicas, representan cerca del 80% de las muertes en América. Sin embargo, sostuvo que una parte importante de esos casos podría evitarse actuando sobre factores de riesgo como el tabaquismo, el sedentarismo, la mala alimentación, la obesidad y la hipertensión.
Por su parte, la especialista Ailín Catalá destacó que los determinantes sociales, como la educación, el nivel de vida y el acceso a los servicios de salud, influyen de manera decisiva en el bienestar de la población. En ese marco, consideró que impulsar campañas de prevención y fomentar hábitos saludables son pilares fundamentales para hacer efectiva la medicina social.
Entre las principales recomendaciones para cuidar la salud figuran realizar controles médicos periódicos, mantener al día el calendario de vacunación, efectuar chequeos preventivos, consultar fuentes de información confiables y sostener un estilo de vida saludable con actividad física, alimentación equilibrada y un buen descanso.
















