
La inflación de abril muestra señales de desaceleración respecto a marzo, impulsada principalmente por una menor suba en alimentos y bebidas, según coinciden analistas privados y consultoras.
Tras el 3,4% registrado el mes pasado, las proyecciones ubican el Índice de Precios al Consumidor por debajo del 3%, con estimaciones que lo acercan más al 2%.
Desde EcoGo, la economista Marina Dal Poggetto señaló que el dato del mes reflejará una menor presión inflacionaria, especialmente en alimentos, lo que contribuye a moderar el índice general.
Sin embargo, el escenario no está exento de tensiones. El impacto de la suba en los combustibles, vinculado al conflicto en Medio Oriente, sigue presionando sobre los costos y limita una baja más pronunciada.
En la misma línea, el economista Gabriel Caamaño sostuvo que la inflación continuará descendiendo, aunque de forma gradual y sin caídas abruptas.
Así, abril se encamina a consolidar una leve mejora en los precios, aunque condicionado por factores externos que mantienen cierta incertidumbre sobre la evolución inflacionaria.















