
Un duro revés judicial golpeó este jueves al presidente Donald Trump luego de que el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos declarara ilegal el nuevo arancel global impulsado por su administración.
La resolución dejó sin efecto el impuesto del 10% aplicado a la mayoría de las importaciones que ingresaban al país y cuestionó el uso de herramientas legales utilizadas por la Casa Blanca para justificar la medida.
El tribunal sostuvo que la legislación invocada por el Gobierno estadounidense solo habilita aranceles especiales ante graves problemas en la balanza de pagos, una situación que —según los jueces— no existe actualmente.
La polémica política comercial había sido implementada por Trump tras recurrir a facultades económicas de emergencia y luego a la Ley de Comercio de 1974, después de que la Corte Suprema también objetara medidas similares meses atrás.
La demanda contra los aranceles fue presentada por una coalición de 24 estados norteamericanos, que denunciaron impactos negativos sobre empresas, consumidores y cadenas de importación.

















