
La comisión evaluadora recomendó adjudicar la Vía Navegable Troncal al consorcio liderado por Jan De Nul, tras imponerse en la evaluación técnica luego de un empate en las ofertas económicas.
La licitación para la nueva concesión de la Vía Navegable Troncal dio un paso clave con la recomendación de preadjudicación a favor del consorcio integrado por Jan De Nul NV y Servimagnus S.A. La decisión fue tomada por la Comisión Evaluadora luego de analizar las propuestas presentadas en el proceso licitatorio nacional e internacional.
La competencia comenzó con tres oferentes, aunque la empresa brasileña DTA Engenharia quedó fuera de carrera en la primera instancia al no cumplir con uno de los requisitos exigidos en el pliego. De esta manera, la definición quedó en manos de Jan De Nul y la firma belga DEME.
Durante la evaluación técnica, Jan De Nul logró una ventaja significativa gracias a los antecedentes acreditados en tareas de dragado y balizamiento, incluyendo su experiencia en la administración de la Hidrovía y otros proyectos de infraestructura fluvial. La empresa obtuvo 66,20 puntos frente a los 42,14 alcanzados por DEME.
La etapa económica presentó una situación poco habitual: ambas compañías ofrecieron exactamente las mismas tarifas para las tres fases previstas en el contrato. Ante la igualdad de precios, el resultado final quedó determinado por el desempeño técnico y financiero de cada propuesta.
El análisis de los planes económicos destacó que el consorcio preadjudicado proyecta importantes inversiones en dragado y señalización durante los próximos 25 años, con el objetivo de sostener y mejorar las condiciones de navegación de la principal ruta utilizada por el comercio exterior argentino.
En paralelo, entidades vinculadas a la actividad portuaria, industrial y exportadora manifestaron su respaldo al avance del proceso. Los sectores usuarios de la Hidrovía consideraron que la nueva concesión permitirá fortalecer la competitividad logística del país y reclamaron avanzar hacia la adjudicación definitiva.
Con la recomendación ya emitida, el procedimiento entra en su etapa final y queda a la espera de la resolución administrativa que definirá oficialmente quién operará la principal vía de transporte fluvial de Argentina durante las próximas décadas.
















