
Estados Unidos llevó a cabo una nueva serie de ataques militares contra objetivos ubicados en Irán, en una operación ordenada por el presidente Donald Trump. Se trata de la segunda jornada consecutiva de acciones armadas por parte de las fuerzas estadounidenses.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos, los bombardeos comenzaron durante la tarde del miércoles y estuvieron dirigidos a distintos puntos estratégicos del territorio iraní. Desde el organismo señalaron que la ofensiva se realizó como respuesta a lo que consideran agresiones persistentes por parte del gobierno de Irán.
Horas antes, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había anticipado que las fuerzas armadas desarrollarían importantes operaciones durante la noche y aseguró que Washington mantendrá una postura firme frente a Teherán.
Tras conocerse la ofensiva, medios estatales iraníes informaron sobre explosiones en las localidades de Minab y Sirik, situadas cerca del estratégico Estrecho de Ormuz. Además, reportaron la activación de sistemas de defensa aérea en Asaluyeh, una zona clave para la industria energética iraní.
La escalada militar incrementa la tensión entre ambos países y genera preocupación internacional por el posible impacto que el conflicto pueda tener en la estabilidad de la región.















