El balance oficial ya supera los 3.500 fallecidos, mientras una organización estima que la reconstrucción del país demandará unos 37.000 millones de dólares. Continúan las tareas de rescate y la asistencia a los damnificados.

Las consecuencias de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúan agravándose. El Gobierno informó este lunes que el número de personas fallecidas ascendió a 3.535, mientras que la cifra de heridos se mantiene en 16.740.
Las autoridades precisaron que más de 6.400 personas fueron rescatadas con vida y que unos 25.000 afectados recibieron atención médica desde que ocurrió la tragedia. Además, cerca de 18.000 habitantes permanecen sin vivienda debido a la destrucción o los graves daños sufridos por sus hogares, por lo que continúan alojados en campamentos temporales.
El operativo de emergencia sigue movilizando a miles de efectivos de seguridad, militares y voluntarios, que trabajan en la distribución de alimentos, asistencia sanitaria y búsqueda de desaparecidos. Paralelamente, la plataforma que reúne reportes de familiares indicó que la cantidad de personas cuyo paradero aún se desconoce continúa disminuyendo.
En medio de la crisis, la organización Provea advirtió que el costo de la reconstrucción podría alcanzar los 37.000 millones de dólares, una cifra equivalente a casi el 40% del Producto Bruto Interno del país. La entidad sostuvo que será indispensable el respaldo financiero de organismos internacionales para afrontar la recuperación de las zonas afectadas.
Por otra parte, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, llamó a mantener la unidad nacional y descartó posibles conflictos sociales derivados de la emergencia. En tanto, Estados Unidos ratificó su apoyo humanitario mediante el envío de equipos especializados y personal para colaborar con las tareas de rescate y la logística en el aeropuerto internacional de Maiquetía.
















