Un consorcio internacional se quedó con la construcción del principal gasoducto del proyecto Argentina LNG, valuado en unos 1.200 millones de dólares.

El grupo Techint volvió a quedar relegado en una licitación estratégica vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. El consorcio integrado por la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos fue seleccionado para construir el gasoducto central del proyecto Argentina LNG, una obra estimada en unos 1.200 millones de dólares.
La iniciativa fue impulsada por la alianza conformada por YPF, la italiana ENI y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de la petrolera emiratí ADNOC. El proyecto contempla la construcción de dos ductos paralelos de 527 kilómetros que conectarán la cuenca neuquina con el puerto de Sierra Grande, en Río Negro, desde donde se prevé exportar gas natural licuado hacia distintos mercados internacionales.
La oferta ganadora estará liderada por Pumpco, subsidiaria de MasTec, compañía vinculada al empresario Jorge Mas, uno de los propietarios del Inter Miami. Bonatti participará con experiencia internacional en infraestructura energética, mientras que Contreras Hermanos aportará la ejecución local de ingeniería y construcción.
Para Techint, que compitió asociada con Sacde, se trata de la segunda derrota consecutiva en licitaciones clave relacionadas con la expansión de la infraestructura exportadora de gas. Semanas atrás, el grupo también había quedado fuera de otra obra vinculada al proyecto Southern Energy y había perdido previamente la provisión de caños para ese emprendimiento.
La adjudicación se definió mediante un sistema de subasta inversa electrónica, una modalidad poco habitual en este tipo de contratos en el país. Según fuentes del sector, la propuesta de Techint-Sacde resultó alrededor de un 15% más cara que la presentada por el consorcio finalmente elegido.
El inicio de la obra aún depende de la aprobación de la decisión final de inversión del proyecto Argentina LNG, prevista para fines de este año o comienzos de 2027. Una vez superada esa instancia, se firmará el contrato definitivo y comenzarán los trabajos de un gasoducto considerado clave para aumentar las exportaciones de GNL y fortalecer el posicionamiento de la Argentina en el mercado energético internacional.
















