
La Provincia de Buenos Aires solicitó al Gobierno nacional un préstamo de 250 millones de dólares para sostener programas alimentarios destinados a sectores vulnerables.
El pedido fue realizado por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, a su par nacional Luis Caputo, con carácter de urgente ante la necesidad de garantizar la continuidad de políticas nutricionales.
La iniciativa apunta a fortalecer el acceso a alimentos en escuelas públicas y programas sociales, con un alcance estimado de más de 2,5 millones de personas, especialmente niños, niñas y adolescentes.
El financiamiento, previsto a través de organismos internacionales, contempla un plazo de ejecución de cuatro años e incluye mejoras en la gestión de políticas alimentarias y el sistema de asistencia social.
Desde la administración bonaerense advirtieron que la falta de respuesta por parte de Nación pone en riesgo la implementación del programa y limita el acceso a condiciones de financiamiento más favorables.
El reclamo se da en un contexto de tensión entre ambas gestiones por la distribución de recursos y la sostenibilidad de políticas sociales clave.
















