El Gobierno suspendió temporalmente el decreto cuestionado, acordó una rebaja en las tarifas del practicaje y restableció la actividad portuaria.

El conflicto que mantenía paralizados los puertos argentinos llegó a su fin tras un acuerdo entre el Gobierno nacional y los representantes del sector de practicaje. Como parte del entendimiento, se suspendió temporalmente el decreto que había desregulado la actividad y se confirmó una reducción del 20% en las tarifas del servicio.
Además, las partes conformarán una mesa de trabajo para revisar los aspectos normativos y operativos del sistema, con la participación de organismos nacionales vinculados a la seguridad, la defensa y la actividad marítima.
Con el levantamiento de la medida de fuerza, los prácticos retomaron de inmediato sus tareas, permitiendo normalizar la navegación en las principales vías fluviales y marítimas del país. El sector agroexportador celebró el acuerdo, ya que la paralización generaba pérdidas millonarias diarias.

















